Para
una refundición
J.-R. Capella
1. “Quemar las
naves”: eso hizo un paisano nuestro hace muchos años. Con ello
significaba que no había vuelta atrás. Que sólo había camino hacia
delante.
Si
la refundación de las instituciones de eso que llamamos la izquierda va
en serio, hay que quemar las naves. No se pueden dejar en pie para que
vivaqueen en ellas los que ya no creen en ningún proyecto colectivo.
Las
naves son las instituciones con que se ha llegado hasta aquí.
2. Hemos
de eliminar radicalmente la pretensión de que tenemos soluciones para
todo. Y echarnos a reir cuando se nos hable de “sistemas totales”, de
cambios “totales”.
Pero
no tenemos puerto de llegada.
Simplemente,
hemos de atenernos a un proyecto estratégico compartido, revisar a cada
vuelta del camino los objetivos inmediatos, los eventuales cambios
tácticos, y proceder disciplinadamente como un conjunto de personas
estructurado y organizado.
Eso
exige democracia interna de la institución de que nos dotemos, ser
implacables con los tramposos, y mucha contención personal: pensar lo
que se dice y lo que se hace. El debate informado y la decisión sensata,
a la que no se llega por mera formación de mayorías, sino por
convencimiento general que conserva como un tesoro las opiniones
discrepantes: tener la mayoría no siempre es lo mismo que llevar razón.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Y
significa también organizarnos modestamente bien.
3. La
cuestión del nombre no es trivial. He aquí algunas consideraciones.
Izquierda
Unida ya no puede ser: porque si una institución política ha dado
muestras de desunión es ésta. ‘Unida’ ha de quedar fuera por veracidad.
Cuestión distinta es aspirar a unificar en una sola institución muy
flexible a todos los grupos “de izquierda”, por decirlo así, no meros
reformistas, y conseguir que se sientan cómodos en ella, quemando
también sus naves.
¿’Izquierda’?
Eso, aunque menos, también es dudoso. Las denominaciones ‘izquierda’ y
‘derecha’ proceden de posiciones relativas en las instituciones
parlamentarias, en las instituciones del estado. Y nosotros no
debemos estar sometidos a la lógica de esas instituciones. ¿Por qué no
elegir otro criterio para definirnos? Más abajo, al hablar de quiénes
somos, encontraremos razones para dejar a otros la palabra izquierda, y
definirnos nosotros con una palabra nueva. La vanguardia ha de
adelantarse a los tiempos.
Un
criterio definitorio ha de tener que ver con el proyecto: ser una
alternativa social; o con nuestra posición de rebeldes o insumisos.
4. ¿Contra qué nos rebelamos?
Contra
un mundo de desigualdades e injusticias mantenidas y reproducidas por la
estructura empresarial de poder, apoyada por los estados y los centros
de poder supraestatales.
Contra
la militarización del mundo; contra el apoyo de las armas a los “libremercados”:
principalmente por el petróleo, pero también para mantener en el mundo
sistemas de opresión favorables a los intereses del capital.
Contra
la destrucción del ecosistema: poned aquí todas las cuestiones que
sabéis que afectan a la destrucción o a la degradación del nicho de la
vida; y aprendamos a ver otras —no sea que la agenda mental nos la
construyan otros—: la hiperurbanización, las comunicaciones —todo
concebido para el negocio y no para la vida—.
Contra
la degradación de la democracia en las instituciones. Barreremos con eso
y con esos.
Contra
las desigualdades que o permanecían invisibles o no encontraban voz para
expresarse: las desigualdades sexistas. Y la de las personas
dependientes. La de las personas que no siguen las normas corrientes. La
desigualdad cultural de las gentes que han tenido que emigrar y que
necesitan especial protección.
5. ¿Somos progresistas? ¿Qué significa la corriente creencia
en el progreso?
El
progreso que vemos es tecnológico: aumento de la capacidad de producir,
aunque una parte de la producción sea de objetos inútiles; y aumento de
la capacidad de destruir.
El
progreso técnico obnubila percibir la regresión social, el
incremento de la barbarie, la marcha atrás de las relaciones sociales y
su brutalización. Pues las tecnologías que nos proporcionan más
comodidades están en manos de los amos de la tierra, que han refinado
enormemente su dominio. También para hacer mayores las desigualdades,
para hacer más intenso el dominio sirve el progreso técnico.
El
progresismo
es más de lo mismo.
Sostendré
que hemos de ser más bien “reaccionarios”: gente que reacciona porque no
se somete a los dictados de los poderes económicos, políticos y
simbólicos del mundo.
Reaccionamos
contra la guerra; reaccionamos contra la destrucción del medio ambiente;
reaccionamos —cuando podemos— contra la tiranía del poder.
Somos
reaccionarios. Reaccionarios insumisos y alternativos. Si somos eso,
¿por qué no decimos la verdad? ¿Por qué esa vaciedad del progresismo,
que legitima a los reformistas neo-liberales del Psoe?
6. ¿Cómo hemos de vernos?
La
pregunta tiene que ver con que —tras la derrota de las clases
trabajadoras de todo el mundo frente al empresariado y los estados de
las políticas neoliberales— muchos trabajadores, que en el viejo
proyecto aparecían como protagonistas, se han pasado al otro lado, han
aceptado el sistema de buen grado o a la fuerza.
Quienes
han conseguido mantener un trabajo estable, aunque sea como autopatronos
autónomos, pueden estar entre quienes viven mejor con el
neoliberalismo. Lo mismo quienes cobran en negro. O los contaminados por
la enfermedad del modo burgués de vivir.
Además
es cierto que para el 10% de la población mundial, entre el que nos
encontramos los españoles, el capitalismo, mediando la revolución de la
informática, consigue producir mucho más con menos trabajadores, y por
tanto puede distribuir también más entre la gente. Por eso se le someten
muchos.
Probablemente
hay en nuestra tradición una creencia taumatúrgica en las virtudes del
trabajo. En nuestra tradición el trabajo de fábrica ha sido visto como
una virtud. Sin parar mientes en que la división del trabajo en
intelectual y manual, o en ordenante y subalterno, expolia al
trabajador subalterno o manual de una parte de su creación y la
traslada a las clases poseedoras. Limita la percepción del mundo de los
trabajadores. Con razón decía Lenin que por sí mismos no irían más allá
del sindicalismo. Y hoy ni siquiera eso: dada la burocratización
sindical, ni sindicalistas.
No
olvidéis que la divisa “El trabajo os hará libres” estaba a la entrada
de Auschwitz.
La
oficialización de la cultura americana de los ganadores y los
perdedores, la difusión de los valores neoliberales,
la acción educativa en el sistema de los medios de masas, el
abandono político y la degradación intencionada de las instituciones
educativas públicas, son todos ellos elementos que conducen a muchas
personas de las clases trabajadoras a percepciones y acciones clasistas,
racistas y anti-igualitarias.
Por
eso resulta dudoso que sea como trabajadores que haya que
convocar a las personas para tratar de asociarlas a un proyecto político
alternativo. Eso no se debe excluir, pero hay que buscar modos de vernos
más amplios, sin perder de vista la divisoria entre quienes están con
las grandes empresas y el ganar sin trabajar, y la gente que vive de su
trabajo.
Tal
vez resulte más fértil hoy vernos a nosotros mismos como ciudadanos,
o quizá como ciudadanos-encadenados, esto es, en la
contradictoriedad del sistema: de un lado ciudadanía democrática y de
otro amordazamiento de esa misma ciudadanía democrática, que queda atada
de pies y manos para la intervención política. O vernos como
ciudadanos-insumisos Lo que interesa es la ciudadanía cabreada y con
capacidad de iniciativas decentes. Lo que interesa es dar fuerza y
visibilidad al espíritu de rebelión.
7. ¿Quiénes somos?
Somos
los que nos preocupamos por el mundo que han de vivir las generaciones
futuras.
Los
que no estamos dispuestos a vendernos, sino que conservamos nuestra
autonomía y nos asociamos libremente por un proyecto.
Somos
los que nos ganamos la vida con nuestro trabajo y jamás explotaremos a
nadie.
Somos
los que no necesitamos mentir, no necesitamos el cinismo, los que
podemos explicar por qué queremos contar en la institucionalización
política y para qué.
Somos
gente que necesita aprender. Sólo si aprendemos algo resultaremos
atractivos para los demás. Un grupo político ha de ser ejemplar para no
tener que parecerlo.
Somos
—hemos de ser— la vanguardia de la sociedad; quienes atraemos a los
nuevos rebeldes hacia nosotros porque aunque diversos son como
nosotros.
Somos
los que no pretendemos cambiar el mundo por decreto, o burocráticamente,
sino resistir con la inmensa mayoría, democráticamente. Buscamos
soluciones con la gente y no con “tecnócratas”.
Somos
gentes pacíficas. Capaces de reirnos de nosotros mismos. Y también
gentes modestas, que saben que nuestro nuevo proyecto está en mantillas;
que nuestra fuerza es débil.
Somos,
de todos modos, necesarios.
mayo 2008
¿Más
centrales nucleares? Una amenaza que debe tomarse en serio
Joaquim Sempere
La
moratoria
nuclear de facto que después del accidente de Chernóbyl en 1986
se había hecho efectiva en los países industrializados está empezando a
tambalearse. El gobierno británico inició no hace mucho negociaciones
con el gobierno Sarkozy en Francia para estudiar un relanzamiento de su
programa nuclear con tecnología francesa. En los Estados Unidos y otros
varios países, entre ellos España, está en marcha una campaña para
resucitar la esperanza en la energía nuclear. Se está preparando el Foro
Internacional de la IV Generación (por alusión a una nueva generación de
reactores que seguiría a la tercera, del EPR). En Italia el ministro de
Desarrollo Económico del gobierno Berlusconi anuncia la última semana su
proyecto de construir “un grupo de centrales nucleares de nueva
generación” en un acto ante una asamblea de la Confindustria. Recordemos
que en 1987 el pueblo italiano rechazó con el 80% de los votos la
industria nuclear en un referéndum, que el gobierno alemán decidió
renunciar también a las nucleares, y el español declaró una moratoria
que sigue en vigor.
Esta
nueva
ofensiva nuclearista no se reduce a palabras y promesas: Finlandia y
Francia están embarcados ya en proyectos de nuevas centrales, Olkiluoto
3 y Flamanville respectivamente, con reactores del tipo EPR en ambos
casos.
¿Qué
ocurre
para que esté resucitando el discurso pronuclear y para que se
reemprenda la construcción de dos centrales después de 20 años de
paralización? A mi juicio, la creciente certidumbre de que se acaba la
era del petróleo barato y de que el cambio climático es un hecho ha
desencadenado todas las alarmas. La imagen de fábricas cerradas por
falta de electricidad y de un transporte paralizado por falta de
carburante quita el sueño a industriales, gobernantes y sindicalistas
(recordemos que José Mª Fidalgo, de CCOO, se declaraba hace unos meses
partidario de la energía atómica). Por eso se busca con ansiedad una
alternativa energética capaz de mantener en funcionamiento todo el
sistema de producción y transporte tal como está hoy organizado.
Exponerse a los peligros de una reducción substancial y creciente del
suministro de energía es demasiado arriesgado.
El
movimiento
antinuclear que hoy vuelve a tomar fuerza, como respuesta al
renacimiento pronuclear, subraya los peligros de las centrales para la
salud, los riesgos de accidentes por azar o provocados por el
terrorismo, el vínculo de la industria nuclear con la industria militar
—no sólo de cara a la producción de combustible con el que fabricar
bombas, sino también en cuanto al uso de uranio empobrecido para
reforzar proyectiles convencionales (cuyos terribles efectos
radioactivos se han hecho evidentes en Iraq y la exYugoeslavia)— y, por
supuesto, el problema no resuelto del depósito de los residuos, cuyas
emisiones radioactivas pueden durar siglos o milenios. También se invoca
el hecho de que el uranio es muy escaso y resolvería la escasez de
energía para un periodo ridículo, sin ninguna proporcionalidad razonable
con los enormes inconvenientes de esta fuente de energía. Michael
Meacher, que fue ministro laborista del Medio Ambiente del Reino Unido
entre 1997 y 2003, sostiene en un reciente artículo de The Guardian
(7/05/2008), que las reservas mundiales de uranio son de 4,7 miles de
toneladas y que estarían agotadas hacia 2030, según fuentes de la
Agencia de la Energía Atómica y de la OCDE. (Usualmente se maneja el
periodo de unos 40 años antes del agotamiento del uranio: convendría
verificar la fiabilidad de las fuentes, pero el razonamiento anterior
vale para ambas cantidades de reservas.)
Un
argumento
que también se esgrime mucho es el económico: la electricidad nuclear es
cara y requiere subvenciones. Este es un argumento importante de cara a
la viabilidad de la “solución” nuclear. Un episodio reciente vuelve a
poner sobre la mesa este fenómeno. La central finlandesa Olkiluoto 3,
que está siendo construida por la empresa pública francesa Areva, fue
presupuestada en 3000 millones de euros el año 2003. Tenía que estar
terminada en 2009. Pero el presupuesto real se ha disparado en unos 2000
millones más y el plazo de momento ya se ha retrasado hasta 2011. Esto
amenaza, además, el proyecto de privatizar Areva. En Francia las obras
de construcción del reactor EPR de Flamanville, destinado a ser el mayor
del mundo, empezaron en diciembre de 2007, pero han sido paralizadas por
la Autoridad de Seguridad Nuclear francesa al detectarse fisuras en el
cemento, defectos en las sujeciones de acero y falta de controles
adecuados. El resultado será también un encarecimiento de la central.
No
obstante, el argumento económico puede resultar insuficiente ante la
magnitud de la crisis energética. Las centrales nucleares son atractivas
para la patronal. Constituyen una tecnología conocida, con sus
ingenieros, con sus proveedores y con una experiencia de más de medio
siglo. En espacios muy concentrados proporcionan grandes cantidades de
electricidad. Ante la angustia de la escasez, no sería de extrañar que
una coalición de gobernantes, empresarios y otros agentes sociales
(incluidos sindicalistas) decidiera emprender una nueva oleada de
inversiones en este campo, empujando a los estados a subvencionar la
operación, con la finalidad sagrada de salvar el sistema –en
realidad, prolongar su agonía.
A
la vuelta de pocos años podemos tener que enfrentarnos a una operación
de este tipo. Sería un auténtico disparate que desviaría miles de
millones de la oportunidad de invertir masivamente en energías limpias y
renovables. Habría que cuantificar cuántos recursos financieros harían
falta para llevar a la práctica determinados programas de inversiones
masivas en energía eólica, fotovoltaica, solar térmica y solar
termoeléctrica. Entre otras ventajas, un programa de esta índole
representaría una oleada inversionista importante y la creación de
muchos puestos de trabajo. Las energías renovables requieren muchos más
puestos de trabajo que la nuclear para la misma potencia instalada. Un
programa de energías renovables permitiría orientar la economía hacia un
modelo energético alternativo inagotable y limpio. Podría apelar al
ahorro de la ciudadanía para que muchas personas contribuyeran a
financiar sus propias instalaciones eléctricas, lo cual es congruente
con una economía menos centralizada y concentrada, y más democrática.
Las energías de origen solar son, además, totalmente seguras.
Dedicar
inversiones multimillonarias a nucleares debido a la paranoia de la
patronal y de políticos sin imaginación (o con demasiada...) ante la
próxima crisis de provisión energética sería un despilfarro disparatado
que es menester impedir a toda costa. Hay que ponerse a imaginar un
nuevo modelo energético, limpio, renovable y solar, y empezar a trabajar
para promoverlo.
Naufragio
en la sequía
Albert
Recio
A
estas alturas el debate de la sequía en Catalunya ya se ha convertido en
un mal vodevil del que nadie en la Administración sabe encontrar un
desenlace aceptable. Si no fuera por la gravedad del tema y los indicios
que apunta podríamos solazarnos con el material que la actuación de los
políticos han suministrado a programas como “Polonia” (de la catalana
TV3).
I
Hay
dos hechos que enmarcan el inicio del “rifirrafe”. Una sequía duradera
que, en principio, apunta a lo que podemos esperar del cambio climático
en años venideros. De otro lado, que el gobierno tripartito había
asumido un modelo de política del agua bastante racional: recuperación
de aguas freáticas, políticas de ahorro, desalinizadoras para evitar
trasvases, sistema de tasas del agua por tramos (para desanimar consumos
excesivos)... Una política que en parte había roto con la anterior
política de CiU de promover el aumento de la oferta para satisfacer una
demanda siempre creciente. En gran parte la política del agua se estaba
desarrollando con el asesoramiento de los mejores especialistas en el
tema (muchos de ellos agrupados en la Fundación Nueva Cultura del Agua).
Y tenía el precedente de movimientos sociales que habían generado un
amplio debate social: el movimiento vecinal sobre los impuestos del
ciclo del agua y la movilización contra el Plan Hidrológico Nacional. El
primero fue un movimiento salido de los barrios obreros de la metrópoli
barcelonesa. Aunque inicialmente se trató de una lucha contra la
escalada de impuestos, permitió generar una discusión más general y al
final consiguió racionalizar el sistema de tasas públicas introduciendo
un sistema de tramos que en la práctica tiende a encarecer el consumo
excesivo (se fija un volumen de consumo en función del número de
personas residentes en el hogar). El sistema no es completamente
racional por cuanto no se pudo tocar la parte correspondiente de las
tarifas que cobran las compañías gestoras del servicio. En el área
barcelonesa están controladas, básicamente, por el poderoso grupo Agbar.
La lucha contra el trasvase del Ebro, que dio impulso a la “nueva
cultura del agua”, fue básicamente una respuesta de las comarcas del sur
de Catalunya aunque consiguieron movilizar a amplios sectores sociales
más allá de su territorio y dieron un impulso a la nueva gestión del
agua que ha tratado de implantar la coalición de izquierdas y, en
especial, Iniciativa-EUiA como responsables del área ambiental del
Govern.
II
Y
vino la sequía y empezaron las incoherencias. Primero de todo en el
propio Govern. Su actuación se enmarca entre dos explicaciones
alternativas. Una, la más conspirativa, apunta a que la sequía ha sido
aprovechada por los sectores trasvasistas para impulsar sus proyectos.
Se comenta que Agbar, la todopoderosa compañía del agua (participada
mayoritariamente por la Caixa y el grupo francés Suez), llevaba largo
tiempo presionando para evitar que avance una política de racionalidad
ambiental que presiona a la baja su volumen de ventas (este es un
problema que suelen pasar por alto los partidarios del “ecologismo de
mercado”, la dificultad o imposibilidad de las empresas privadas de
funcionar en un contexto de crecimiento cero o decrecimiento). Parece
indudable que entre sus presiones figuró la sustitución del anterior
Conseller de Medi Ambient, Salvador Milà, una persona que mantuvo
siempre unos planteamientos más sólidos que su sucesor Francesc
Baltasar. La otra hipótesis, menos “vistosa”, es la que simplemente las
élites políticas del país han demostrado una vez más su incapacidad de
previsión a largo plazo, su improvisación permanente y sus respuestas
irreflexivas cuando se plantea una cuestión que puede tener repercusión
electoral. Existía pánico ante una situación que hubiera comportado
cortes de agua en un área que ya ha padecido graves problemas en el
transporte ferroviario y el suministro eléctrico. Es posible que el
proceso real se haya movido entre estos dos polos, que el miedo real a
la sequía haya generado respuestas inmediatistas y que en este contexto
los largos brazos de Agbar hayan sabido jugar mejor sus propias cartas,
incluida alguna campaña de prensa tendenciosa. Para completar el cuadro
hay también que situar el papel del poder central, en un contexto de
claro distanciamiento entre Zapatero y Montilla (éste trituró un pacto
permanente de Gobierno PSOE-CiU que pasaba por dejar a los convergentes
el virreinato catalán). La actuación prepotente de Zapatero y Fernández
de la Vega, apostando abiertamente por el minitrasvase, no sólo ha
reforzado la sensación de deriva de la Generalitat sino que además ha
reactivado los argumentos de los trasvasistas de todo el estado,
haciendo evidente el nulo compromiso con la sostenibilidad del nuevo
gobierno.
III
Tampoco
las respuestas sociales dan para el optimismo. Lejos de abrir un debate
en profundidad sobre una gestión racional del agua más bien se ha
abierto un debate en el que el fondo es la tradicional animadversión
entre la Catalunya metropolitana y la Catalunya rural, en la que hay
muchos pescadores en río revuelto. A medida que se iban conociendo
propuestas (el minitrasvase del Segre, la compra de derechos de agua a
regantes, ...) surgían movimientos locales de oposición en los que el
punto en común era mas el “nos roban el agua, Barcelona impide nuestro
desarrollo” que no la apertura real de un debate ordenado para una
gestión racional del problema. Incluso algunos sectores del ecologismo
se apuntaron a este planteamiento de oponer la metrópoli derrochadora al
abandonado mundo rural. Un enfrentamiento en parte irreal pero que a
escala local concede muchos réditos a quien lo promueve.
Irreal
porque es incierto que el área metropolitana de Barcelona sea en sí
misma una gran derrochadora. De hecho el consumo per capita de la
ciudad de Barcelona se sitúa entre los más bajos de las ciudades
europeas. Aunque estas cifras cambian cuando se considera la población
del área metropolitana donde han proliferado poblaciones cuyos modelos
urbanísticos (especialmente viviendas con césped, piscina, etc.) generan
un consumo que en algunos casos cuadruplica el de la ciudad central.
Pero en la última década ni este crecimiento ni estas formas de vida se
reducen al área metropolitana. Han crecido la mayor parte de poblaciones
y comarcas catalanas y el modelo de consumo es a menudo tan irracional
en la metrópoli como en el resto. De la misma forma que hay mucho campo
de mejora en la gestión del agua para la agricultura, que sigue
representando la mayor proporción al consumo. De hecho mientras hay una
oposición generalizada en el mundo rural al minitrasvase, se sigue
presionando con éxito a la Generalitat para que aporte fondos públicos a
proyectos más que discutibles de canales para regadíos como el del
Segarra-Garrigues.
Una
parte de las medidas racionalizadoras del consumo del agua están
bloqueadas por algunos grupos agrarios que consideran que el agua es
casi una propiedad o un derecho propio y no están dispuestas a aceptar
ningún mecanismo de control sobre las mismas (establecimiento de
contadores del consumo, etc.). Ni muchos intereses urbanísticos locales
que tampoco están interesados en una ordenación del territorio que
pusiera en pie una racionalización del proceso. Bajo la llamada “tenemos
derecho al desarrollo” se han puesto en pie plataformas locales en
diversos puntos de Catalunya que lejos de cuestionar el modelo general
se apuntan a la tradicional oposición comarcas-Barcelona. Una buena
experiencia de lo que nos espera en el futuro cuando la crisis ecológica
vaya generando episodios de corte parecido.
IV
Finalmente
se adoptó la propuesta de conexión de Tarragona con Barcelona que de
hecho suponía aceptar el trasvase del Ebro. Una medida que anteriormente
se nos había dicho que no llegaría a tiempo de solucionar la sequía
persistente (mayo del 2009 cuando se espera que esté en funcionamiento
la planta desalinizadora de el Prat). En la reunión de la Mesa de Sequía
en la que se convocó a entidades cívicas a discutir el tema, se impidió
la intervención de profesionales de prestigio, que abogaban por retrasar
la toma de decisiones, y se desoyeron propuestas alternativas (de
Ecologistes en Acció). La decisión del trasvase estaba tomada desde
antes y a los pocos días se firmaba el contrato para su construcción.
Como era previsible la dirección recaía en Agbar (a pesar que esta
empresa hace un par de años vendió su división de construcción, la
empresa Acsa) y en la obra participaban cuatro de los seis grandes
grupos españoles (ACS, Sacyr, Acciona, FCC) y dos de los de segunda
línea (la catalana Comsa y la andaluza Sando). El clásico proyecto que
da negocio al “necesitado” sector de la construcción.
Después
hubo la importante movilización de las comarcas del Ebro (30.000 en
Amposta). Un movimiento liderado por defensores de la nueva cultura del
agua, y que se ha preocupado de tejer relaciones con el resto del
territorio, incluido Barcelona. Y llegaron las lluvias, copiosas,
persistentes y que en menos de un mes han más que duplicado las
reservas. Cuando escribo estas líneas, aunque cada día cambia la
coyuntura, parece claro que el trasvase finalmente no se va a realizar.
Aunque no sabemos cuánto van a recibir los adjudicatarios del proyecto
si éste no se lleva a cabo. Está, sin embargo, abierta la polémica sobre
si realizar otro minitrasvase que fuera una versión camuflada del
inicial. Las lluvias han dejado de nuevo desnudos a los que apelaban a
la urgencia (de hecho todos los informes metereológicos apuntaban
lluvias sostenidas en mayo). Quizás el trasvase finalmente no se
realice, pero en medio han quedado muchos costes importantes. Un debate
territorial viciado y que nadie ha tratado de racionalizar. Una nueva
justificación a los partidarios de trasvases y de una política de oferta
ilimitada. Un nuevo descrédito de la política ante el continuo
espectáculo de unos políticos que ni han sabido explicar la política que
hacían, ni se han enfrentado a los intereses de los depredadores del
agua y que además han estado contradiciéndose un día si y otro también.
Sin duda la figura peor parada es la del Conseller de Medi Ambient,
Francesc Baltasar, con una actitud a ratos titubeante, a ratos
autoritaria con sus críticos (muchos de ellos miembros, simpatizantes o
votantes de su propio partido) e incapaz de explicar la coherencia con
que hasta ahora se estaba tratando de gestionar el agua. Un Conseller
que tampoco ha sabido mostrar firmeza a la hora de denunciar los
tejemanejes de las eléctricas en la gestión del enésimo incidente
nuclear de la planta de Ascó. Preocupante sobre todo porque puede
laminar la presencia institucional de una fuerza política que al menos
genera algún contrapeso a la irresponsable política desarrollista del
PSC.
V
Lo
ocurrido con el agua puede volver a plantearse. El cambio climático
anuncia la recurrencia de tales fenómenos. Y el crecimiento de los
últimos años impide la adopción de medidas que apunten a una gestión
sostenible. No sólo por el cambio demográfico sino también por la
expansión de nuevas formas de vida y desarrollo urbano que favorecen el
aumento del consumo per capita (no sólo de agua, también de
energía, espacio y materiales). Y el turismo, en sí mismo un importante
consumidor, sigue estando en el centro de nuestro modelo de
especialización productiva. Y la agricultura sigue presionando por
ampliar regadíos y mantener formas de uso del agua poco sostenibles. Si
no queremos que la próxima vez volvamos al rifirrafe es necesario
empezar ya el debate de la gestión sostenible del agua. Una cuestión que
no sólo entraña un debate sobre las técnicas, sino que incluye
necesariamente plantearse el modelo de consumo, de producción, de
desarrollo territorial. Es a lo que deben emplazarse aquellos
movimientos y entidades que ya ahora han empezado a trabajar en otras
direcciones. La relación que por ejemplo ha establecido la Plataforma
del Agua con entidades vecinales y ecologistas de Barcelona constituye,
quizás, la única nota optimista en el marasmo generado por la sequía.
[12 de junio a las 19 h.: Debate “Agua Y Territorio” organizado
por la Federació d’Associacions de Veïns de Barcelona (Favb) en el
Auditorio de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, sede La Rambla
30-32 (entrada por la Pl. Joaquim Xirau).
e-mail: favb@favb.cat /
favbcn@confavc.org ]
La
barbarie en primavera
Quemar
las naves - Obama va informado - Gran Bretaña, pionera de la democracia
- Keynes para unos - Escuela de las Américas - ¿Sabía usted que…? -
Tenemos una pregunta para ustedes - Los vecinos de Butarque y los
pasajeros de Barajas - Berlusconi, esta vez peor - Eta: Caca
Quemar
las naves
Quemar
las naves es comprometerse con los hechos a una empresa que no tiene
vuelta atrás.
Es
un invento hispano. Recomendable a los amigos de IU, del PCE y demás
organizaciones de la misma familia.
Trabajar
en red, pero sin red.
Obama va
informado
Más
que nuestros políticos locales. Al menos ha dicho claramente que los
problemas son: a) dos guerras; b) una recesión económica; c) una crisis
ecológica.
Cómo
vaya a afrontar estos problemas, si es que le dejan quienes tienen poder
por encima de él, es cosa que no se sabe.
Gran
Bretaña, pionera de la democracia
La
Revolución Gloriosa de 1688 en Inglaterra fue una avanzada de la
modernidad. Luego los ingleses siguieron anticipándose a todo el mundo
con su primera revolución industrial y con su proletariado, sí señor.
Y
ahora
siguen anticipándose. El jefe o supervisor de Scotland Yard propone que
se tomen muestras del ADN de los niños que se muestran rebeldes en la
escuela primaria. Según su experta opinión, esos niños son delincuentes
potenciales, y conviene tener un buen banco de datos porque nadie sabe
qué pasará en Gran Bretaña dentro de diez o quince años. Cuando esos
delincuentes en potencia puedan pasar de la potencia al acto.
Un
jefe o supervisor de Scotland Yard está siempre pasando del acto a la
potencia y viceversa. No sabemos qué pasará con ellos en Gran Bretaña
dentro de diez o quince años.
Las
preocupaciones del primer ministro británico son más inmediatas. El
sucesor de Blair, Gordon Brown, propone aumentar de los 28 días actuales
a 42 días el período de tiempo en que un sospechoso de terrorismo pueda
permanecer en manos de la policía antes de poner a disposición de un
juez sus residuos psíquicos y físicos.
Recordad:
se adelantan a los tiempos. Parecen afables, y hasta se pueden llamar
Gordon, pero son unos adelantados.
Keynes
para unos
Notable,
este redescubrimiento del keynesianismo al revés por los neoliberales en
horas bajas: el dinero público norteamericano y europeo se emplea
generosamente en sacar a los bancos del pantano de las
“hipotecas-basura”. Todo para restablecer “la confianza”, porque ahora
el último término de referencia económica ya no es el oro ni el dólar,
sino “la confianza”. Pero ojo: es Keynes (intervención de las
instituciones económicas públicas) para unos; para otros, no es difícil
de adivinar: el palo. Porque el palo es también una institución
económica, acaso la principal. Ahí estará la policía para garantizar que
la crisis económica de ahora entra dentro de lo aceptable.
¿Se
puede ganar dinero en época de crisis económica? ¡Ya lo creo! A
condición, claro es, de estar entre los ricos. A río revuelto, ganancia
de pescadores.
Escuela
de las Américas
Así
se llamaron durante años los centros en que los funcionarios de la CIA
enseñaban a torturar a las policías políticas de las dictaduras
sudamericanas; y enseñaban a cooperar, sobre todo, a los futuros
dictadores de Brasil, Paraguay, Bolivia, Argentina, Chile, Nicaragua...
Que
en realidad no necesitaban que les enseñaran, pues todos sabían muy bien
lo que tenían que hacer, el general como general y el torturador como
torturador. Pero, ah, la Escuela ¡la Escuela era el Oxford de la tortura
y de la dictadura!
Parece
que Jimmy Carter puso fin a eso, y ha sido necesario el impulso de Bush
jr. para que los encargados de estas cosas hayan vuelto a ponerse al día
tecnológica y prácticamente. Llevan unos años de experimentación, en
centros como Guantánamo, Abu Grahib y las prisiones de ciertos
estercoleros políticos del mundo que al parecer están encantados con la
ayuda a la investigación que reciben generosamente de Washington
(no me extrañaría que procedente de fondos de “ayuda al desarrollo”).
Por
cierto que los manuales de tortura de la CIA se pueden encontrar en
Internet. Los de antes, porque fueron “desclasificados”. Los de ahora,
de momento, no.
El
amigo
americano, ese que hace proposiciones que nuestros gobernantes, al
parecer, no pueden rechazar, paseó a los cobayas, las no-personas de la
última doctrina penal de moda, por los aeropuertos europeos para pringar
a todos los gobiernos con la misma mierda que los que se encargan de la
cosa para la seguridad de todos.
En la
cacasenocracia más desarrollada de la tierra, el presidente, como se
sabe, hizo aprobar en su día una ley que le autoriza a mentir, a
divulgar información falsa y a introducir “expertos” en los medios de
información de todo el mundo para que interpreten la información sobre
las actividades del gobierno norteamericano tal como quiere el gobierno
norteamericano.
Para
acabarlo de arreglar, parece que Bush no se quiere ir al estercolero de
la historia sin enviar antes unos missiles sobre Irán.
¿Sabía
usted que
una
de las misiones ONU encargadas a las tropas españolas en el Líbano es
desarmar a Hezbolá? Pues vamos apañados.
Recuerden
la lógica de las cosas: Israel se lió a bombardear a la población civil
libanesa; la ONU pidió fuerzas de interposición, y los españoles
aceptamos el envío de tropas sin preguntar demasiado porque lo que en
absoluto queríamos era una nueva acción genocida de Israel. Israel, el
James Bond de los Usa, vigilante del petróleo; Israel, ¿legitimada para
todo por la Shoá?
¿Ven
ustedes diferencias entre las víctimas israelitas y las víctimas
palestinas? Sólo víctimas, pero cada vez más.
Tenemos
una pregunta para ustedes
De
modo que, volviendo aquí, hay que repreguntar a nuestros felices electos
y electas y designados y designadas. Sobre todo desde que está claro que
el ejército Usa y su gobierno títere no han sido capaces de “apaciguar”
Afganistán. Al contrario, la guerra reemprende allí con fuerza contra
los pastunes a los que la prensa de Bush llama talibanes.
Hay
que preguntarles, pues, a nuestros acicalados gobernantes y (para que
nada falte) gobernantas: “¿Para qué lado mira usted cuando encarga armas
para Afganistán?”. “¿Para qué lado mira usted cuando nos llega de
Afganistán un cajón de madera?”. “¿Para qué lado mirarán ustedes cuando
(esos cabrones de kamikazes islámicos) nos vuelvan a adjudicar una
matanza?”
¡Qué
lejos estamos de 1948 y de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos! ¡Qué lejos de cuando el derecho internacional prohibía las
guerras de agresión!
Sobre
todo: ¡qué lejos estamos de los tiempos!
Los
vecinos de Butarque (Madrid) y los pasajeros de Barajas
En
Butarque están que trinan: no tienen centro de salud, ni
escuelas, ni biblioteca, ni instituto… Ni nada. Pero ahora el
Ayuntamiento quiere ceder gratis un solar público en el centro del
barrio al Arzobispado de Madrid para construir una iglesia. Larga es la
mano de Rouco (extendida y con la palma para arriba); generosa la
derechona con los bienes públicos.
A
los
pasajeros que aguardan en Barajas la megafonía no informa de la salida
de los vuelos, pero sí de los servicios religiosos que AENA propicia en
un local cedido a la Iglesia católica (falsamente llamada católica,
dicho sea de paso, pues católica quiere decir ‘universal’, y se están
quedando cuatro y el monaguillo).
Valencia
la droite
Atacan
los locales del PCE ante la indiferencia de las autoridades PP/Psoe.
Berlusconi, esta vez peor
Esta
vez Berlusconi ha obtenido la mayoría en Italia no sólo gracias al
fracaso de la izquierda sino por presentar un programa consistente de
extrema derecha. Sus aliados son fascistas e insolidarios de la Liga del
Norte, además de su viejo apoyo mafioso. No sería de extrañar que entre
Berlusconi y Sarkozy, por no hablar del viento derechista procedente del
Este, se relanzara la exportación del extremismo de derechas. Las
críticas que Rajoy recibe en España pueden ser interpretadas en este
sentido: la ultraderecha percibe que está en onda en Europa.
Eta:
Caca
Eta
está compuesta por gentes que con fe borrico-religiosa creen necesario
usar las armas hasta la “reunificación” de Euskadi Norte y Euskadi Sur,
aunque eso haya de durar cien años. Con el tiempo, los etasnos entran en
el disfrute de la clandestinidad. Vivir sin trabajar. Luego, claro,
acaban en la cárcel o en alguna pampa latinoamericana. En medio han
dejado muertos, tullidos, viudas, huérfanos, asqueados. Ad maiorem
Euskadem gloriam.
Pero
aunque haya de durar cien años, no ganarán. Se dividirán y se romperán;
incluso es posible que vuelvan a matarse entre ellos. O que les pida
cuentas alguno que les apoyó. Amigos no hacen.
Es
inaceptable el uso de las armas y la extorsión a los que no piensan como
ellos. Curiosa, esa cultura que Eta está dejando en una pequeña parte de
la población de Euskadi. Una violencia en los cerebros, una
inflamación. Pero ¿se imagina alguien en sus cabales a Euskadi
gobernada por un Josu Ternera jr., o hasta por un Arnaldo Otegui? ¿Por
cualquiera de los ahora desencantados exdirigentes etarras que están en
la cárcel? ¿Por alguno de los intelectuales orgánicos de Eta?
¿Aguantarían dos días sin violentar los derechos básicos de todos? Sus
cálculos políticos, ¿no serían disparatados, como los que les van
llevando a la cárcel?
Si
Eta sigue convendrá que las autoridades refuercen los mecanismos de
represión y los tensen. Margen hay. Todo el apoyo a los independentistas
no violentos para que puedan expresarse libremente y gobernar donde
obtengan apoyo suficiente. Todo el apoyo a las instituciones, dentro de
los límites establecidos por la declaración universal de los derechos
humanos, en la represión de los terroristas ejecutores y de sus
mandantes.
[J.R.
Capella, mayo 2008]
Sobre
la ley de dependencia
Francesc Corominas i Riera
Hace
tiempo que no escribo; hace demasiado. Será cosa del cambio climático; o
de la sequía, quién sabe. Ahora sólo escribo en webs y blogs, qué cosa
tan moderna, como la ley de la dependencia, modernilla ella.
Hace
4 años que vivo solo. Solo, bonito eufemismo para tres asistentes
personales, una señora de la limpieza, otra que cocina, la
fisioterapeuta domiciliaria, amigos, familia y... afortunadamente los
vecinos los tengo a ralla. Creo que a esto lo llaman vivir de forma
autónoma, aunque yo me conformo con decir que esto es una forma de
vivir, la que me plantea mi discapacidad.
Nunca
estuvo tan de moda esto de la vida autónoma de las personas con
discapacidad; nunca estuvo tan cerca la desilusión. Detecto sensaciones
de frustración, impotencia, indignación entre el colectivo que esperaba
mucho de esto y por el momento, res de res. ¿Huele a
manifestación?, ¿huele a unidad en el sector? Estaría bien.
Esperemos
que esto sólo sea un inicio chapucero y que poco a poco, la cosa vaya
mejorando. Pero ahora la realidad es otra: la oferta que tengo sobre la
mesa es que un familiar que no vive conmigo firme como si fuera mi
cuidador (aunque no me asista), que cotice a la seguridad social como si
cobrara (aunque no cobre), y yo reciba el dinero directamente
(renunciando a la ayuda del programa Viure en Família, de 240
euros al mes contributivos).
Y
yo
que me pregunto, ¿y si no tengo ningún familiar que lo quiera firmar? ¿y
si no quiero pedírselo a ningún familiar? Muchas familias lo verán con
buenos ojos porque así pueden acabar de cotizar para obtener una
jubilación (así se me vendió el tema, como un gran regalo de la
Administración); en mi caso, me sonroja pensar que la Administración
proponga esto que, en cualquier otro caso, sería ilegal.
Tema
asistente personal, me dicen que nada, que de momento, nada. Me ofrecen
una tercera vía en base a las horas que tengo contratadas actualmente en
una empresa que, lógicamente, son muy pocas porque no cuento con
demasiadas ayudas (si así fuera, podría contratar más horas, pero no las
puedo contratar si primero no me dan ayudas... la parte contratante de
la primera parte, vamos).
La
última.
Me llama a toda prisa la persona que había venido a plantearme el PIA
(programa individual de atención). Contratada a tiempo parcial por el
Ayuntamiento, me dice que acaba el contrato esta semana, que a ver si ya
lo podemos firmar. No acabo de entender la prisa, pero esto suena o que
van a comisión o que les aprietan en objetivos para liquidar los
expedientes. No me extrañaría ninguna de las dos cosas.
Así
que
de momento llamo cuidadora a mi cuñada, aumento en unos pocos euros lo
que recibía hasta ahora y la vida sigue igual (y tengo dudas de si tengo
toda la información sobre si lo que recibiré es lo correcto o si puedo
aspirar a más, o si me puede perjudicar no firmar ahora en espera de
algo mejor).
Y la
vida
sigue igual porque mientras no exista de verdad la figura del asistente
personal, profesional, que se gana la vida con esto, trabajando sus 8
horas diarias con sus vacaciones y sus cosas, no haremos nada.
¿Cuántos
jóvenes se plantean convertirse en asistentes personales cuando empiezan
a plantearse su futuro profesional? Seguramente ninguno. ¿Como se lo
pueden plantear si no saben que existe esa profesión, si nadie la
practica? Podrán descargar cajas de un almacén, serán transportistas,
trabajarán en un supermercado, pero nunca serán asistentes personales.
Así
que seguiremos como hasta ahora, con muchas dificultades para encontrar
asistencia personal de calidad (aunque sea pagando mucho), con poca
continuidad y estabilidad laboral (tengo un asistente que se fue a
trabajar a un supermercado, después se dedicó a poner parquet y,
finalmente, a instalar cocinas... aquí le perdí la pista) y con la
sensación de que en Alemania o Irlanda hace mucho más frío pero las
ayudas que reciben, por cantidad y por calidad, están bien dirigidas
hacia la asistencia personal (aunque tengan sus deficiencias, que las
tienen).
La biblioteca de
Babel
Esther Vivas
En pie contra la
deuda externa
El Viejo Topo,
Barcelona, 2008
Este libro de Esther Vivas ofrece una
visión general de los movimientos contra la deuda externa. Aporta, reune
y ordena una gran cantidad de datos. En este sentido, supone una
interesante contribución, desde dentro, a la historia de los movimientos
sociales, a menudo relegada en la Historia con mayúsculas. Se estructura
en cuatro capítulos: el primero explica la contribución de este
movimiento al desarrollo y robustecimiento del altermundialismo. Los
capítulos centrales dan a conocer los actores, demandas, estrategias y
experiencias del movimiento contra la deuda tanto a nivel internacional
(capítulo segundo) como estatal (capítulo tercero). En cada uno de estos
tres capítulos el desarrollo expositivo sigue un hilo fundamentalmente
cronológico, desde los años ochenta hasta la actualidad. El último
capítulo, a modo conclusivo, recoge un balance de lo conseguido por el
movimiento y de los retos aún pendientes en el futuro.
[Xavier Pedrol]
Andrés García Inda
y Carmen Marcuello Servós (coords.)
Conceptos para
pensar el siglo XXI
Los libros de
la catarata, Madrid, 2008, 342 págs.
Este libro
colectivo recoge 11 artículos sobre los siguientes temas: derechos,
ciudadanía, estado, mercado, empresa, igualdad, espacio público,
participación, solidaridad, sociedad internacional y paz. Los artículos
tienen dos finalidades: presentar desde una perspectiva crítica los
conceptos fundamentales de cada tema y plantear casos y actividades para
la reflexión del lector. Vienen a ser textos con una guía que permiten
al lector profundizar sobre lo leído y ampliar información. La
perspectiva crítica utilizada supone tres cosas: precisar el punto de
partida, conocer y criticar realidades actuales y proponer vías de
avance. Los textos (algunos con un estilo más académicos que otros)
permiten al lector familiarizarse con conceptos fundamentales y situarse
ante grandes problemas actuales.
[Antonio Madrid]
Devedeando, que es gerundio
Jean-Luc Godard y
el grupo Dziga Vertov (1968-1974), por los colegas de
aquellos años de Jean-Luc Godard
Intermedio,
Barcelona, 2008
¡Albricias!
El cofre está que arde, pues acaba de salir del horno. Las películas del
Grupo Dziga Vertov en vídeo, y… somos los primeros en tenerlo. ¡Ahí es
nada! Después dirán que los españolitos no tenemos cofres fetén donde
elegir. (Claro que, con lo cabezas de chorlito que sois, a veces me
pregunto si elegís bien. ¿Elegís bien? Mucho me temo que no). Bueno,
ahora va y os sirven en bandeja todo lo que pergeñaron Godard y
allegados entre 1968 y 1974, a excepción de Todo va bien que la
hicieron para las salas de cine. O séase: Una película como cualquier
otra (1969), British sounds (1969), Pravda (1969),
Viento del este (1969), Luchas en Italia (1970), Vladimir
y Rosa (1970), One parallel movie (1971), Carta a Jane
(1972), Aquí y en otro lugar (1974), y, encima un anuncio,
Schick (1971)… para afeitarse, vamos. ¿Para qué sirve este cofre?
Pues, por ejemplo, para contestar cómo se podía llevar a la práctica la
consigna de Godard en La chinoise: ¡crear uno, dos, tres Vietnam
en el cine! Que una cosa es predicar y la otra dar trigo. Por ejemplo,
¡y muy adecuado para estas fechas del cincuentenario!, sirve para saber
qué hizo un maestro del cine (porque Godard lo es, ¿o hay que contar
también esto?) después del Mayo del sesenta y ocho. Porque, vale, mayo
fue una fiesta, pero ¿y después? ¿Qué pasó después? ¿Quién puso el
lavavajillas y, sobre todo, cómo empezó a barrer?
Desde
el brillante travelling inicial de British sounds hasta la
amarga constatación del fracaso (de la lucha palestina, de la
solidaridad y del izquierdismo) de Aquí y en otra parte, de todo
un poco hay en estas diez películas. Pero, claro, si os habéis creído
que os las voy a contar una detrás de otra, estáis muy, pero que muy
equivocados. No seáis niñatos: compraros el cofre, coged la película que
queráis, y vedla con tranquilidad. Cuando la hayáis visto, fijo que
sabréis más de cine que antes. Por lo menos, en la filmoteca, cuando las
pasaron, esta fue la experiencia que nos impactó. El personal
discutiendo y poniendo en común lo que habían visto. Parecía un público
de otras épocas, la verdad. Tendría que haber un crítico que contase
estas cosas que pasan en las salas. Pero, claro, no había ningún crítico
a cien leguas a la redonda, y capaz de contar las oportunidades que se
perdía quien no acudía a las sesiones dedicadas al Grupo Dziga Vertov.
Es verdad: una pena, una lástima, una catástrofe. Entre otras cosas,
porque lo que no sale en los papeles no existe. Así de sencillo. Bueno,
será que los críticos ignoraban quién era Godard, digo yo. Será eso.
Pero vosotros no hagáis el tonto de esta guisa, que os lo he advertido.
Sería como perderos la Retrospectiva de Larisa Séptico en la
Mostra de Films de Dones, cuando se os ha advertido de que es de
rechupete. Pues eso: ¡que lo sepáis!
[La Puri (de la Oficina Soviética para el Cine)]
Una
de cine
Sydney Lumet
Antes que
el diablo sepa que has muerto
EE.UU., 2007
El
veterano director norteamericano Sydney Lumet nos ofrece un ejemplo de
cine de gran esmero con su película Antes que el diablo sepa que has
muerto.
Se
trata de la historia de dos hermanos (Philip Seymour Hoffman y Ethan
Hawks) que, obligados por sus problemas personales a conseguir dinero
fácil, deciden atracar la joyería de los padres: atraco cuyo fracaso
desencadenará una espiral de violencia y desesperación que pondrán de
manifiesto las ocultas contradicciones acumuladas por una familia social
y económicamente “normal”.
La
violencia familiar, tanto física como psíquica, es pues el telón de
fondo de una historia que se adentra en la mente y en el corazón del
hombre, explorando sus conflictos y reacciones más íntimas, más
retorcidas. El relato de unos padres e hijos cuya comunicación está
hecha más de gestos que de palabras; de medias verdades e insinuaciones
que ocultan errores y fracasos educacionales, antes que de diálogos
entre personas conscientes de un pasado fallido.
Un
cine -en lo que a la puesta en escena se refiere- austero y al mismo
tiempo sofisticado en cuanto al mensaje que quiere transmitir, con un
guión que va desglosando la narración a través de flashbacks y
stop-and-go nunca redundantes o innecesarios.
En
años de
creciente sequía cinematográfica hollywoodiana, el estreno de la
película de Lumet cae como agua de mayo.
[Giaime Pala]
Convocatoria
para Construir la III República
Foro
por la III República
C/ Alameda 5, 2º izq. 28014 Madrid
Correo : foro3r@yahoo.es
La
Transición, pacto entre las cúpulas partidarias y el franquismo que
necesitaba legitimarse para pasar indemne la aduana de la memoria
histórica, conservar el botín de sus depredaciones y seguir ostentando
el Poder, se resolvió en una repetición de la Restauración canovista de
1876. La monarquía borbónica expulsada en dos ocasiones por el pueblo
español, fue repuesta manu militari en ambas ocasiones.
El
pacto que selló la operación fue una constitución redactada con el
trágala previo de la monarquía franquista y su sucesión
predeterminada. Todo se realizó bajo la tutela y amenazas más que
veladas del ejército creado por el dictador. Desde la derecha y también
desde la izquierda que sustituyó una estrategia de cambio democrático
por otra de reforma cosmética, se proclamó la supuesta grandeza de una
operación política que había sabido pasar del franquismo a la Democracia
sin trauma ni riesgo alguno.
La
Constitución de 1978, en absoluto redactada por unas Cortes
Constituyentes, obvió el acuerdo solemne de la última legitimidad, las
Cortes de la República que el 21 de noviembre de 1931 declararon fuera
de ley al que fue Rey de España a la vez que inhabilitaban para siempre
a sus sucesores para reinar.
Dicha
Constitución contiene artículos contradictorios entre sí, ambiguos, poco
claros y otros directamente copiados de los textos franquistas. Treinta
años después es un documento incumplido en partes importantes y apenas
puede velar una situación de corrupción extendida, justicia degradada,
democracia demediada y ausencia de moral pública en la vida política y
económica.
La
monarquía
de 1978 es, por naturaleza y origen, incapaz de romper completamente sus
ataduras con el Régimen anterior. En consecuencia, la Constitución de
1978 no puede restituir verdaderamente los principios de la Constitución
republicana de 1931 ni la Dignidad de quienes la defendieron aun a costa
de su propia vida.
Si
alguna
vez se necesitó una regeneración de las virtudes cívicas -Honradez,
Dignidad, Ética, Honestidad, Solidaridad...- en el funcionamiento de las
relaciones entre la Administración y la ciudadanía, es ésta en la que
iniciamos el siglo XXI con muchas de las lacras y taras del XIX.
Regenerar
la vida política, democratizar su ejercicio, garantizar los Derechos,
ejercer los Deberes, establecer un marco de valores que cohesionen en
torno a ellos a la ciudadanía, no puede hacerse si no es mediante un
Acuerdo colectivo; un Pacto que instituya una situación voluntaria y
democráticamente asumida por la gran mayoría. Y ese Pacto no puede ser
otro que la creación colectiva de la III República Española.
El
camino
hacia la III República nunca se ha abandonado. En los últimos años, con
el impulso de los movimientos sociales republicanos, y en particular, de
los comprometidos en la Recuperación de la Memoria Histórica,
éste es mucho más visible. Por eso la reivindicación republicana no
puede quedarse sólo en una cuestión de imprescindible Justicia
Histórica. Hay que ir más allá. Avanzar y vincular los valores
republicanos a su capacidad para resolver los actuales problemas de
España.
La
III
República establecerá el nexo con la legitimidad usurpada por la
dictadura y deberá contener, tanto en su Constitución como en el Proceso
que a ella conduce, las garantías que sirvan para afrontar y resolver
los problemas de los ciudadanos, el Estado y la construcción europea.
Los
Derechos
Humanos según el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales de Naciones Unidas de diciembre de 1966 en sus tres
generaciones, la política de Paz consecuentemente asumida tanto en
política nacional como internacional, la laicidad del Estado republicano
y su separación de todas las confesiones religiosas, la Democracia
Radical en el ejercicio de la actividad política y en todos los órdenes
de la vida ciudadana, la Ética en todas las manifestaciones y relaciones
de la vida pública, unida a la transparencia de todos los organismos,
entidades e instituciones que la sirven, son fundamentos incuestionables
de la República que debemos comenzar a Construir. Una Instrucción
Pública que, creando ciudadanía, se adapte a las necesidades de los
nuevos tiempos con la misma eficacia que desarrolló la II República.
|
Y esta nueva República sólo es posible en el ámbito de una
España Federal que apreste su concurso, esfuerzo y participación
para conseguir, a su vez, una Europa políticamente unida por
lazos federales.
¡Ciudadanas, ciudadanos! Ésta debe ser nuestra tarea más
inmediata: Construir la III República Española. |
Huelga
de hambre en República Checa
El
Centre
de Treball i Documentació de Barcelona (CTD),
http://www.cetede.org,
realiza un llamamiento de apoyo a los amigos de la República Checa que
se hallan en huelga de hambre para protestar por la instalación, contra
la opinión de más del 70% de la población checa, de una base militar
estadounidense en Chequia como parte del proyecto nacional de misiles
NMD de los EEUU.
En
http://www.nonviolence.cz se
puede firmar una petición on line para que el gobierno español y
el Parlamento Europeo se posicionen en contra de esta grave
interferencia política y militar en territorio europeo
Todos
con el Sáhara
En
los últimos años el Gobierno de Zapatero retiró el apoyo institucional
de España a la causa Saharaui y hace nada se aprobó una resolución en el
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas presentada por EEUU, Francia,
España y Rusia en la que Rusia estuvo a punto de usar su derecho a veto
por la presencia de una frase que incluía el respeto a los derechos
humanos de los saharauis. Además en la resolución aprobada se pide
'visión realista de las partes', frase que todos reconocen a posteriori
beneficia al fuerte, en este caso Marruecos. Mientras tanto la
situación de los refugiados sigue siendo la de personas olvidadas en el
desierto sin ningún estado que los reconozca como ciudadanos suyos y,
por otro lado, se da la situación de encarcelamiento por motivos
políticos de gran cantidad de Saharauis. El estado español no debe
renunciar de esta manera tan rastrera a defender a aquellos que están en
esa situación por culpa, en parte, suya.
El
objetivo de esta plataforma es lograr el máximo número de firmas de
apoyo al manifiesto hasta el 15 de septiembre. El fin es hacer entrega
de ellas al Presidente de
Gobierno para que España lidere la búsqueda de una solución pacífica y
justa a un conflicto que nos afecta directamente.
La
web de apoyo:
http://www.todosconelsahara.com/
La noticia sobre la resolución:
http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/consejo_seguridad_sahara_2438735.htm
La
resolución:
http://daccessods.un.org/access.nsf/Get?Open&DS=S/RES/1813%20(2008)&Lang=S&Area=UNDOC
PÁGINAS-AMIGAS
Centre de Treball
i Documentació (CTD)
http://www.cetede.org
Nómadas. Revista Crítica de
Ciencias Sociales y Jurídicas
http://www.ucm.es/info/nomadas
El Viejo Topo
http://www.elviejotopo.com
La Insignia-
http://www.lainsignia.org
Sin permiso
http://www.sinpermiso.info/
Revista
mientras tanto
Contenido del número
103
|
mientras
tanto
BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB
|
Verano 2007
103
NOTAS
EDITORIALES La historia interminable: nueva crisis financiera
A. Recio Dilemas constitucionales en
Venezuela G. Pisarello La
sombra de un ciudadano ejemplar J. Torrell
En la muerte de Lluís Maria Xirinacs
J. Sempere
ARTÍCULOS LOS SERVICIOS SOCIALES Y LA CUARTA PATA (¿COJA?) DEL
ESTADO DEL BIENESTAR EN ESPAÑA José Adelantado
EL
CUIDADO DE LA DEPENDENCIA: UN TRABAJO DE CUIDADO Teresa Torns
SINDICATOS Y JÓVENES: EL RETO DE SUS VÍNCULOS Antonio Antón
DERECHOS
FORMALES Y DERECHOS REALES DE LOS TRABAJADORES EN LA ESPAÑA
DE COMIENZOS DEL SIGLO XXI Daniel Lacalle
L’ESGLÈSIA CATÒLICO ROMANA A ESPANYA: PODER I PRIVILEGI Ángel Zaragoza i Tafalla
RESEÑA Entrada en la Barbarie Joaquim Sempere
|
|
mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant
BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB
|
Avance del número
doble 104-105
|
mientras
tanto
BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB |
2008
104-105
NOTAS EDITORIALES
¿Cambio climático global o crisis socio-ecológica?
A. Recio Elecciones: ganará la derecha, ¿pero cuál?
J.-R. Capella La Unión Europea y el arte del doble rasero
G. Pisarello y X. Pedrol Sucesión y desinformación
J. L. Gordillo El catolicismo conservador, el pan nuestro de cada día
A. Madrid En la muerte de Josep Guinovart J.-R. Capella
ARTÍCULOS
LOS COMUNISTAS ANTE LA TRANSICIÓN
Josep Fontana
EL LIBERALISMO HERÉTICO DE PIERO GOBETTI
Giaime Pala y Gianluca Scroccu
EL INIGUALABLE Y DESIGUAL SIGLO XX Bob Sutcliffe
DEL MARXISMO-LENINISMO AL NEOCOLOQUIALISMO O LAS
PRODIGIOSAS AVENTURAS TRANSPIRENAICAS DE CARLOS SEMPRÚN José A. Tapia Granados
MEMORIA HISTÓRICA Y PODERES PÚBLICOS
Presentación
POSIBILIDADES Y LÍMITES DE LAS ‘POLÍTICAS PÚBLICAS DE LA
MEMORIA’ Sergio
Gálvez Biesca
¿PERSEGUIDOS O PERSEGUIDORES? SOBRE LA NECESIDAD DE
AFRONTAR EL PASADO Ángel
Rozas
LA POLÍTICA ARCHIVÍSTICA DEL GOBIERNO ESPAÑOL DESDE EL
COMIENZO DE LA TRANSICIÓN A. González Quintana
TEMPUS FUGIT. LAS MEMORIAS DE LA TRANSICIÓN Xavier
Domènech Sempere
RESEÑA
VIEJO Y NUEVO IMPERIALISMO: UN COMENTARIO SOBRE
THE
NEW IMPERIALISM DE DAVID HARVEY Y EMPIRE OF
CAPITAL DE ELLEN MEIKSINS WORD Bob Sutcliffe
OBITUARIO
CITA
|
|
mientras
tanto bitartean mientras tanto mentrestant
BCCBBHBCCBBBCBBBCBBBBCCB
|
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Revista mientras tanto
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